Bratty atraviesa una nueva etapa artística con Hoshi, su cuarto álbum de estudio, un trabajo que representa una evolución sonora y personal para la cantante sinaloense. El próximo 18 de septiembre, la artista llegará al Teatro Metropólitan de la Ciudad de México para presentar este material en un espectáculo que promete ser diferente a sus anteriores conciertos.

El disco, cuyo título significa “estrella” en japonés, parte precisamente de una pregunta sobre lo que implica ocupar ese lugar. A través de 12 canciones, Bratty explora temas como la inseguridad, el síndrome del impostor, la ambición y la vulnerabilidad, mientras se aleja del sonido más íntimo y casero que marcó parte de sus primeros trabajos.

La producción incorpora influencias de la cultura asiática y una estética minimalista, además de colaboraciones con artistas como Julieta Venegas, Ed Maverick, Natt Calma, Marc Seguí y Barry B. Para Bratty, este proceso significó salir de su zona de confort y buscar nuevas formas de expresión.

Aunque su trayectoria ya incluye escenarios como Coachella y Vive Latino, la cantante también ha cuestionado la idea de asumirse como un “ídolo”. Su apuesta, más que ocupar una posición determinada dentro de la industria, parece estar en continuar experimentando y construir una identidad propia.
En el Metropólitan, Bratty prepara un espectáculo dividido en tres bloques, con coreografías, una producción escénica más ambiciosa y momentos especiales junto al público. Sin revelar demasiado sobre posibles invitados, la artista busca que esta presentación sea una experiencia distinta y un nuevo paso hacia la proyección internacional de su proyecto.











