El pasado sábado, Los Blenders regresaron al Pabellón Oeste del Palacio de los Deportes con una nueva edición de su ya tradicional Muertos de Día, un festival que se ha consolidado como una de las propuestas más vibrantes y auténticas dentro de la escena independiente mexicana. Con un cartel diverso, visuales impactantes y una atmósfera que combinó fiesta y melancolía, la noche se convirtió en una verdadera celebración de vida, música y comunidad.

Desde temprano, cientos de asistentes comenzaron a llenar el recinto, muchos de ellos con maquillajes alusivos al Día de Muertos, flores y atuendos que sumaron color al ambiente. La energía se sintió desde los primeros actos, con presentaciones de Belafonte Sensacional, Margarita Siempre Viva, Sgt. Papers, Aiko y The Red Pears, quienes prepararon el terreno para lo que sería una de las noches más intensas del año.

Cuando Los Blenders tomaron el escenario, la euforia fue inmediata. El grupo, conformado por Alejandro Archundia, Milko Palacios, Gabo Lugo y Ricardo Neri, ofreció un show que reafirmó su estatus como una de las bandas más representativas del garage y surf rock mexicano. Con su característico sonido distorsionado, energía desbordante y una presencia escénica sin poses, los capitalinos transformaron el Pabellón Oeste en un estallido colectivo de baile y sudor.

El Muertos de Día no solo funcionó como un concierto, sino como una experiencia completa. Los visuales proyectados en pantallas, las luces multicolor y una producción cuidada en cada detalle crearon un entorno inmersivo que reflejó la dualidad de la fecha: la alegría de vivir y el homenaje a los que ya no están. En medio de riffs potentes y baterías frenéticas, el público encontró un espacio para celebrar la música, la amistad y la identidad de una escena que se mantiene viva gracias a su autenticidad.
A lo largo de los años, Los Blenders han demostrado ser mucho más que una banda: son una fuerza creativa que ha sabido crecer sin perder el espíritu DIY que los caracteriza desde sus inicios en el circuito underground. El éxito de esta edición de Muertos de Día confirma su capacidad para convocar a nuevas generaciones sin dejar de lado a quienes los han acompañado desde sus primeras grabaciones.
La noche cerró entre aplausos, gritos y una sensación compartida de plenitud. En tiempos donde los festivales tienden a lo masivo y lo impersonal, Muertos de Día destacó por su calidez, su propuesta sonora y su fidelidad a las raíces del rock alternativo mexicano.

Con esta edición, Los Blenders reafirmaron su lugar como una de las bandas más queridas y consistentes del panorama nacional, demostrando que la independencia también puede ser sinónimo de grandeza. El espíritu del Muertos de Día seguirá latiendo, recordando que el rock, al igual que la vida, se celebra intensamente mientras sucede.










